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Clasificando a mamá

Clasificando a mamá

Ilustración por Sariolett (Sara Rave Ramírez)

Si tienes la suerte de ser hijo de una madre colombiana, es probable que te sientas identificado con una o varias de las siguientes situaciones. En este mes de madres, nos atrevimos a hacer una clasificación de tipos de mamás, conócelas.

La sobreprotectora

Es esa mujer de ternura extrema y cuidados desbordados que se preocupa hasta por el más mínimo detalle de tu vida.

  • De pequeño te llevaba al mar con una camiseta manga larga, gorra y suficiente bloqueador hasta verte fantasmagórico para cuidarte del sol.
  • Cuando montabas en bicicleta o patines, te equipaba con casco, rodilleras, coderas y ropa acolchada para que en caso de caídas no sufrieras mucho, pero a duras penas podías moverte con todo eso encima.
  • Comer pescado o frutas como el mamoncillo sin su supervisión estaba prohibido, vigilaba cada movimiento de tu boca pensando que te tragarías una espina o la pepa y luego, morirías asfixiado.

La cómplice

Sin importar su edad, este tipo de madre trata de estar en sintonía contigo y tus contemporáneos.

  • Más de una vez la escucharás cantando un reggaetón o canción de moda.
  • Tiene Facebook, Instagram y hasta Snapchat, aunque no sepa pronunciar ninguno de los anteriores.
  • Usa un celular de gama media o alta en el que solo es capaz de escribir con el dedo índice.
  • Trata de agradarle a tus amigos.
  • En lugar de enviar cadenas y mensajes inspiradores, te envía memes por Whatsapp.

La despistada

Es aquella que muchas veces omite lo que sucede en la vida de sus hijos, en muchos casos por estar ocupada con una o varias tareas.

  • De pequeño olvidaba recogerte en el colegio o, en su defecto, no se despertaba a despacharte.
  • Te dejaba salir como un mamarracho a la calle.
  • Más de una vez te caíste mientras ella comadreaba con sus amigas.
  • Te le perdiste en el supermercado y le tocó llamarte por información.
  • Durante tu niñez cogiste defensas comiendo tierra e insectos sin que ella siquiera se diera cuenta.

La cantaletosa

No importa qué hagas o cómo lo hagas, siempre encontrará la manera de armar un alboroto.

  • El pan de cada día es el regaño por el desorden de tu cuarto.
  • Acude a frases como “no sé qué van a hacer cuando yo me muera”, “pero a sus amigos sí les corre”, “claro, como mi opinión no cuenta”, “tantos niños muriéndose de hambre y usted que no quiere comer”, entre muchas otras.
  • Pobre usted donde se le olvide bajar la carne a descongelar, sacar la basura o entrar la ropa cuando empieza a llover.

La ahorradora

Finalmente está la especializada en finanzas del hogar.

  • Si tienes un hermano mayor sabes lo que es reciclar desde el uniforme hasta la cama, juguetes, entre otros.
  • Sin importar el lugar o el producto, busca rebajas en las tiendas, supermercados y almacenes de ropa, es esa que negocia hasta la matrícula del colegio. Suele presionar diciendo que en tal lugar le ofrecen el mismo producto a un precio más barato, pide la ñapa o promete volverse cliente fiel si le hacen descuento.
  • Los lugares donde se dan muestras gratis son su paraíso terrenal.
  • Te le perdiste en el supermercado y le tocó llamarte por información.
  • Cuando te llevaba a comprar zapatos se fijaba que te sobraran dos dedos para que te duraran un par de años.

Sin importar el tipo de mamá que tengas o seas, estamos seguros que todas se esfuerzan por educar y darle siempre lo mejor a sus hijos. Hoy y todos los días respétala, consiéntela, cuídala y dile que la amas, porque como cualquier otra persona tiene virtudes y defectos que la caracterizan.

¿Agregarías otro tipo de mamá a la lista? Déjanos tus comentarios

Sariolett (Sara Rave Ramírez)

Diseñadora gráfica amante de la ilustración, los animales y los postres. Le encanta el diseño de personajes, el arte digital y las historias. Sueña trabajar y vivir haciendo lo que más le gusta: dibujar.


Practicante de Periodismo de la Universidad de Antioquia. Su amor por el periodismo nació de su gusto por las buenas historias, por conocer las diferentes realidades que encierra la cotidianidad.